Yo Soy es todo Amor

Yo Soy es todo Amor

Es un canto en el que se pide Perdón a Dios, apelando a su Amor, Misericordia, a la invocación del Fuego Violeta. Nos recuerda que podemos recurrir al Perdón por la Esencia que somos de Dios debido a su Gracia, una vez conmovido nuestro corazón podemos solicitar al Señor o Grandes Maestros, que instruyen y guían a la masa de la humanidad desde hace muchas eras, nos escuchen, y pedir Perdón al Amado Maestro Jesús por el derramamiento de su sangre, evocando la salvación de la tierra por su ministerio en ella. Reconocer la Gloria de Dios ya manifiesta aquí en la Tierra, alcanzamos a percibirla disfrutando de la Naturaleza y lo que ella contiene, la tierra, agua, viento y Fuego; los valles, montañas, y las diferentes especies de seres vivos.

Comprender que nos encontramos en la tierra en una especie de entrenamiento para ser Maestros de nuestro autodominio, cometemos errores, recordar que todos los errores son perdonados, y bajo esa gracia tenemos la capacidad de perdonar,  así que este canto pueda inspirarte para sentir con toda tu intensidad el decreto del Perdón para toda la humanidad, como el compositor e intérprete en este canto.

“Perdón Señor Perdón, Perdón Señor Perdón, aquí Fuego Violeta, aquí invocación, aquí Misericordia, aquí Transmutación, aquí Liberación surja nuestra Pureza, Yo Soy es todo Amor, Yo Soy es Todo amor, Yo Soy Aquí Tu Amor.”

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El Espíritu de Dios

El Espíritu de Dios

Este canto entona lo que es el Espíritu de Dios en nosotros, pues el Espíritu de Dios nos cubre, nos llena, nos expande, nos alienta, nos da la Vida, nos da consciencia, está con nosotros, nos da presencia, nos limpia, nos sana, nos fortalece, trabaja en nosotros, nos da el camino, es nuestra abundancia, nos hace libres, y el Espíritu de Dios mucho nos ama, nos da su reino, irradia en nuestra alma, es nuestra victoria, es todo Gracia, el Espíritu de Dios llena la tierra, mueve las aguas, sopla en los vientos, y al final del canto le llama ¡Oh Espíritu de Dios que el Fuego arda!

Siente este canto con todo tu ser, afirma con él las Bendiciones de Dios para ti.

 

Gracias Señor

Gracias Señor

En este canto se da Gracias al Creador por todo, por la naturaleza y lo que se experimenta en esta vida humana, por los campos, los valles, las flores, los palmares, las praderas, las montañas y grandes almas, por los arroyos, las cascadas, los lagos las lluvias, los océanos, las aguas, la tierra, los minerales, los tesoros, los fuegos, los volcanes, los vientos, los climas, las frutas, el ganado, etc. Gracias a El por toda vida, los pueblos, ciudades, por las naciones, sus tradiciones y lugares. Por las etapas de la vida desde la niñez en adelante, por las sonrisas, por las bondades, la caricia, los amores, por lo diverso, los colores, por el sol y día, luna y estrella, por la noche, por la muerte y la vida, por la esperanza, la paz, la fe que nos reanima.

Gracias por todo al Creador, por su naturaleza que es Armonía y Perfección, Gloria a su Bondad, Caridad y Compasión. Con reverente Amor gracias al Señor que aquí y en todo está, al Infinito Eterno Dios.

Quiero

Este canto es un decreto de la Voluntad de Perfección que el corazón humano desea al enfocar su atención en los más Altos ideales, el Bien, el Amor, su Ser Divino.

Dice: Quiero, la felicidad para cada órgano de los cuerpos humanos, la felicidad para todo miembro en cada familia, la felicidad para toda empresa y trabajador, para toda tierra y labrador. Quiero la Luz, Verdad y Prosperidad devueltas a la Tierra, la Paz entre las naciones. La felicidad para todo Espíritu, Alma y cuerpo, para todo reino elemental, estrella, luna y sol, la felicidad para toda Vida en el reino. Quiero la felicidad devuelta a la Tierra, y nuevamente, de la Paz entre las naciones, de la Luz y Verdad devueltas a la Tierra.

Todos deseamos que las cosas vallan bien cuando nos toca experimentar lo mal que parecen estar, y la manera más efectiva de mejorarlas es decretando con toda nuestra energía creativa, con atención, sentimiento y visualización, en el anhelo de nuestro corazón por la Felicidad, la Prosperidad, la Salud, la Belleza, la Paz, la Armonía, la Hermandad, la Luz y Verdad, puedes sumar tu buena voluntad los deseos de tu corazón, que es la Voluntad de la Divinidad, a este decreto para el bienestar de toda la humanidad.