Yo Soy la Luz del mundo

Somos Luz y en el caminar por este mundo entre las adversidades llegamos a olvidarlo, aquellos Grandes Seres que se sostuvieron por la disciplina, fortaleza y Amor a su propia Luz nos dan su ayuda firme en ese Majestuoso Amor que no tiene igual a cualquier otro amor apreciado por el ser humano. Saber que hay esperanza ante cualquier oscuridad que experimentemos nos abre el camino al poder de nuestra propia Luz y si la unimos a la de estos Grandes y Benditos seres tengamos la firme e imperturbable confianza de que no hay imposible para el restablecimiento del Orden Divino en nuestras Vidas y en el mundo entero. Cada hijo que viene a la Tierra es la Luz del mundo, por que la trae consigo, “Yo Soy la Luz del mundo que ilumina la tierra”, levantémonos todos dejando atrás esas oscuridades a las que les hemos dado poder y ayudémonos unos a otros a levantarnos para que nuestras luces iluminen como soles resplandecientes en este bendito mundo.